1.1. HB, el partido más revolucionario en el espectro político español

      Una encuesta realizada en noviembre de 1979 nos permite comprobar las profundas diferencias entre la definición que de HB hacen sus votantes y la que del PNV hacen los suyos:

      Dicen que el partido al que votan es: Votantes en 1979
      HB %
      Votantes en 1979
      PNV %
      Partidario de la independencia de Euskadi SI
      NO
      97
      3
      65
      26
      Revolucionario SI
      NO
      94
      3
      7
      81
      Defensor de los obreros SI
      NO
      97
      2
      80
      9
      Defensor de los empresarios SI
      NO
      1
      93
      46
      38
      Defensor de los valores cristianos SI
      NO
      7
      84
      84
      4
      Socialdemócrata SI
      NO
      10
      86
      57
      22
      Marxista SI
      NO
      60
      33
      1
      84



      DEFINICION DEL PNV Y DE HB POR SUS RESPECTIVOS VOTANTES EN 1979
      Dicen que el partido al que votan (HB o PNV) es...
      Leyenda
      VOTANTES DE HB leyenda VOTANTES DEL PNV
      Partidario de la independencia de Euskadi HB Partidario de la  independencia de Euskadi PNV Partidario de la  independencia de Euskadi
      Revolucionario HB Revolucionario PNV Revolucionario
      Defensor de los obreros HB Defensor de los obreros PNV Defensor de los obreros
      Defensor de los empresarios HB Defensor de los empresarios PNV Defensor de los empresarios
      Defensor de los valores cristianos HB Defensor de los valores cristianos PNV Defensor de los valores cristianos
      Socialdemócrata HB Socialdemócrata PNV Socialdemócrata
      Marxista HB Marxista PNV Marxista

      (NOTA: En este capítulo, excepcionalmente, vamos a incluir las referencias bibliográficas al final del mismo y emplearemos una forma especial de citar. Indicaremos primero la obra de la que se toma el dato citando el primer apellido del autor o del primero de los autores si hay varios y el año de edición. Y luego la página de la obra. A continuación el número de la encuesta. En las referencias bibliográficas del final del capítulo se incluye en cada obra una sucinta información de cada una de las encuestas que presenta y comenta. De forma que la referencia de estos primeros datos es la siguiente: (Linz, 1981, pág. 526, E/l). Linz, 1981 remite, en la referencia bibliográfica del final del capítulo, a la obra de Juan J. Linz, Manuel Gomez-Reino, Francisco A. Orizo y Darío Vila: Informe sociológico sobre el cambio político en España 1975-1981, editada en 1981 por la Fundación FOESSA y Euramérica. La E/1 remite a la encuesta de 1.011 elementos realizada por DATA SA. en noviembre de 1979.

      En la misma obra Linz subraya que

      «Un 94% de los votantes de HB definen a su partido como revolucionario, una cifra ciertamente muy superior a la proporción de comunistas españoles que aceptarían una caracterización tal para su partido" (Linz, 1981, pag. 527).

      En otra obra suya, que comenta los mismos datos, Linz advierte que

      "En un momento en que incluso el partido comunista y sus seguidores tratan prudentemente de no definir a su partido como revolucionario, HB aparece claramente como el partido más revolucionario en el espectro político español" (Linz, 1986, pág. 598j.

      Y un poco más adelante resume así:

      "A la vista de los datos, no sería muy injusto decir que HB es un partido nacionalista independentista, revolucionario, identificado con la clase obrera, hostil al capitalismo y a los empresarios, y no identificado con la defensa de los valores cristianos" (Linz, 1986, pág. 602).

      Los votantes de] PNV definen a su partido como, en muchos aspectos, la contrafigura o la antítesis de HB. Niegan aplastantemente que el PNV sea revolucionario o marxista mientras que aplastantemente le declaran defensor de los valores cristianos. E] perfi] es menos nítido en otros aspectos, como reflejo del carácter heterogéneo o interclasista de un partido que actúa como catch.alI-party, como partido de todo el mundo. Pero de todas formas son mayoría absoluta los que aceptan la definición de socialdemócrata y mayoría relativa los que admiten que el PNV es defensor de los empresarios. Dos tercios de los votantes del PNV le definen todavía en 1979 como independentista. Pero ya hay una cuarta parte de votantes del PNV que niega ese carácter al partido (como reflejo sin duda del aluvión de docenas de miles de votos UCD y AP en abril, procedentes de la derecha españolista).

      «La realidad, la vivencia personal de la represión del estado de excepción, de los juicios, las sentencias de muerte, las inevitables pero siempre molestas medidas de seguridad, la movilización popular y de diferentes élites, sobre todo del clero, a favor de la amnistía, crearon un clima de hostilidad al Estado y a sus representantes que la ETA supo aprovechar en su beneficio... El recuerdo de ese pasado reciente es sin duda uno de los determinantes de las actitudes presentes... Si los vascos quieren crear las condiciones para una convivencia democrática en un Estado de las Autonomías tendrán que empezar por olvidar el pasado reciente bajo Franco y la violencia bajo la democracia... En 1979, poco después de la aprobación por referéndum del Estatuto de Autonomía, el olvidar y pensar en el futuro era la opinión de la mayoría absoluta, pero existía una minoría importante del 30 por 100 en Euskadi y del 26 por 100 en Navarra que decían que "no se puede olvidar el pasado" (Linz, 1986, pág. 663).

      El dato significativo que figuraba en una tabla junto a esas palabras es el siguiente: el 79% de los votantes de HB había dicho que «No se puede olvidar» mientras que el 81% de los votantes del PNV habían mostrado su acuerdo con que había que «olvidar y pensar en el futuro». Diferencia crucial. Porque es la diferencia entre la ruptura democrática y la reforma. En último término ahí está encerrada una de las semillas de la escisión del PNV. Porque la postura de olvidar la propia historia, de ignorar el proceso histórico que ha conducido hasta el presente, es siempre arriesgada e incluye siempre un peligro de asomatognosia, de desorientación profunda porque lleva a ignorar el lugar que uno ocupa en el espacio histórico precisamente porque sólo puede conocerse ese lugar recordando bien el proceso dialéctico que constituye el camino que le ha llevado a uno hasta ese "aquí y ahora". Pero además ese olvido, ese borrón y cuenta nueva, solo tiene mínima viabilidad a condición de que efectivamente haya un corte radical con el pasado, un cambio radical en las conductas, en los métodos, en los procedimientos, en las personas. Si ese corte y ese cambio radical no se producen, la consigna del olvido, la propuesta programática del olvido, se convierte en un hiriente sarcasmo, en una burla contraproducente, en una estafa demasiado visible. Y eso es lo que ha sucedido en Euskadi. No es sólo que los mismos policías torturadores y asesinos del franquismo hayan continuado en sus puestos (peor aún, en otros mas altos a los que han sido ascendidos). Es que han continuado haciendo lo mismo que en el franquismo (o aún peor). Las torturas han continuado y los guardias civiles torturadores han sido ascendidos por el Gobierno del PSOE después de ser condenados judicialmente por torturadores. La consigna «QUE SE VAYAN!» no se ha convertido, por eso, en una antigualla. Sino qu sigue siendo el reflejo de una necesidad socialmente experimentada como imprescindible y dando cotidianamente la razón a ese 30% de irreductibles contabilizado por Linz cuya presencia política se carga dialécticamente de fuerza por la evidencia de que los hechos confirman su diagnóstico. Ese polo dialéctico de los irreductibles a los que los hechos dan la razón ha erosionado paulatinamente la confianza de las bases sociales del PNV en el discurso de su partido, en el discurso del olvido . Ha ido paulatinamente abriendo los ojos de las bases sociales del PNV al hiato, a la distancia existente entre las promesas de la Reforma (1as promesas del Estatuto) y la realidad de cada día. Y el día que unos cuantos peneuvistas han gritado «¡El Rey está desnudo!» (el Estatuto está degenerado, las promesas no se cumplen) una parte importante de los votantes del PNV (el 40%) ha usado sus ojos y ha visto la desnudez. Y se ha marchado a EA. Porque, providencialmente pero no casualmente para el bloque de clases dominante, había una EA para que funcionara como tapón y como red interceptora para evitar que los desengañados del engaño completaran el lógico camino desde los engañadores a los irreductibles lúcidos que llevaban siete años desgañitándose en la denuncia de la desnudez del Rey, de la inanidad del Estatuto, del engaño de la Reforma, del fraude de la metamorfosis nazi-fascista del Estado español.

      1.2. HB, el partido vasco más independentista.

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